PLAY OFF
Después de que se confirmara un año más clasificación para las eliminatorias por el ascenso a 2ªA, la incertidumbre que había quien iba a ser el primer rival. Y por fin, ya conocemos el nombre del equipo al que nuestra Ponfe se va a enfrentar en su camino por volver a la división de plata, el Real Jaén.
El azar una vez más ha sido caprichoso, emparejándonos con el último equipo que eliminó a la SD Ponferradina en un Play Off. De igual forma, que sucedió en el pasado con el Alicante, la revancha deportiva se presenta muy próxima en el tiempo.
Todos recordamos aquella eliminatoria en la que caímos eliminados. Primer partido jugado en el Toralín, y que terminó con un resultado favorable de 2-1, resultando a la postre clave el gol encajado. La vuelta en Jaén resultó igualada y con ocasiones para ambos bandos, terminando con un resultado de 1-0 favorable al cuadro jienense.
Ahora nos encontramos de nuevo en el camino, con la confianza de que el triste final no se repita y que nuestro equipo consiga superar a la escuadra andaluza. Habrá nervios y momentos difíciles, pero debemos ser templados y confiar en nuestras posibilidades, a la vez de mantener un máximo respeto por nuestro rival, que ha llegado hasta aquí al igual que nosotros, por méritos propios.
Esperemos que esta eliminatoria tenga un feliz final para nuestro equipo, pero de momento solo nos queda disfrutar del momento y apoyarlos hasta el final.
EL FÚTBOL DE BASE
En el ámbito general, cuando se habla de fútbol en las categorías de base, tenemos la mente puesta en las canteras de los grandes equipos. Debido al éxito de equipos como el Barcelona por un lado, y al entorno económico que nos rodea por otro, en la actualidad, parece que ha recobrado protagonismo en la planificación de los equipos.
Sin embargo, en las edades tempranas, todos los que practican el fútbol no están destinados a llegar a la élite, y algunos ni siquiera lo pretenden. Empujados por las ganas de sus padres porque hagan deporte, por hacer lo que hacen los amigos u otras motivaciones les llevan a practicar este deporte.
En el primero de los casos, las canteras de los equipos de élite, los jugadores se forman tras un largo proceso de aprendizaje, en el que todo está bien planificado: metodologías, recursos humanos y materiales…pero no dejan de lado los valores que cualquier persona debe tener: respeto, humildad, compañerismo, generosidad…valores muy importantes en el deporte y en la vida, que los van a hacer crecer como deportistas y personas.
En el segundo de los casos, el del fútbol como recreo, forma de hacer ejercicio…aparte de los conocimientos de fútbol que un entrenador les pueda dar, lo que debería primar es la correcta transmisión de esos valores. Como el respeto a los compañeros, a los rivales y al árbitro, el esfuerzo por superarse, la disciplina (p ej.: respeto de horarios)…o lo que es lo mismo, que el objetivo no sea ganar a toda costa, pasando por alto cualquier norma básica de comportamiento.
Por los campos del fútbol de base, se ven formas de actuar de entrenadores-educadores impropias de personas que deben dar ejemplo a los niños. Todo por lograr una victoria que sacie el ego semanal del aspirante a Mourinho de turno. Valen las protestas airadas al árbitro como si nos fuera la vida, el menosprecio de los jugadores cuando cometen un error o simplemente dejándolos sin jugar ni tan solo un minuto. Quizás sea por la falta de preparación, por egoísmo o simplemente por la ignorancia de no saber el daño que se hace.
En definitiva, es importante que los entrenadores les enseñen a jugar al fútbol, pero más importante es que les enseñen a ser buenos deportistas y personas.